Entrega total. El sufrimiento tras la canción.

Por: Oscar Müller C.

Corría el año 1962 y en la radio sonaba continuamente la voz del gran cantante Javier Solís, que había traído consigo una nueva forma de interpretar el bolero, ya no era con trío u orquesta, el mariachi era el nuevo protagonista en este estilo al que se le denominó “Bolero Ranchero”. La entonada y clara voz del cantante decía: … esta vez ya no soporto la terrible soledad…

Aquella tarde era calurosa y nuestro personaje conversaba animadamente con sus comensales, cuando su esposa le interrumpió

– Abelardo, no veo al niño.

El interpelado se levantó y dirigió su mirada hacia la alberca donde los niños jugaban y al no ver a su hijo entre ellos dirigió su mirada hacia el agua y en el fondo distinguió un cuerpo.

Sin pensarlo se arrojo al agua y sacó el cuerpo del niño; en la orilla de la alberca trató de reanimarlo, pero fue en vano, había muerto. Arrodillado junto al cuerpo exánime levantó la vista hacia el cielo y exclamó un reclamo:

  • ¿POR QUÉ?

Continuamente se escucha que, para quien ha perdido a un ser querido existe una palabra para identificarle, pero la pérdida de un hijo no tiene con que expresarse, será tal vez que el dolor es tan grande que no existen palabra para expresarlo o será que aquel padre, cuyo nombre era Abelardo Pulido Buenrostro, lo supo hacer a través de una canción: “Entrega Total”.

Esa melodía a primera oída parece expresar un amor basado en una relación de pareja, sin embargo, es la expresión del dolor de su autor por la pérdida del hijo y contiene lo que pudiera ser un reclamo y, a la vez, una súplica al Supremo.

La canción empieza declarando el sufrimiento cuando menciona:

esta vez ya no soporto la terrible soledad… y se dirige a la divinidad diciendo … ya no te pongo condición

Entregando su ser en la frase:

harás conmigo lo que quieras bien o mal

En la siguiente frase expresa el deseo de estar con su hijo de la siguiente manera:

Llévame, de ser posible, hasta la misma eternidad, donde perdure nuestro amor, y expresa el amor por su hijo en las siguientes palabras: Porque tú eres toda mi felicidad…

Ruega por que se acabe el dolor que siente

llévame si quieres hasta el fondo del dolor, hazlo como quieras por maldad o por amor

La súplica continúa con una renuncia a si mismo, cuando menciona:

Pero esta vez, quiero entregarme a ti en una forma total, no con un beso nada más

Concluye renunciando a todo por el volver a estar con su hijo con la frase.

... Quiero ser tuyo, sea por bien o sea por mal

Es así como el compositor Abelardo Pulido Buenrostro, logró expresar el profundo y lacerante sufrimiento que le causó la muerte de su hijo y comunicarlo, a través de la música, al mundo.

Tal vez Dios no se apiadó de el o le tenía asignada una misión en este mundo pues tuvieron que pasar 55 años para que Abelardo pudiera reunirse con su hijo, a su fallecimiento acontecido el 19 de noviembre de 2017.

El material para la historia que se relata, deriva de la mención que hace Gustavo Alvite en el programa Noche Boleros y Son de Rodrigo de la Cadena realizado el 4 de octubre de 2023, así como de la Sociedad de Autores y Compositores de México.